Encerrada




Siempre empieza igual. Estoy encerrada en una habitación. La puerta está cerrada y no se puede abrir. No sé cómo, pero tengo la seguridad de que llevo ahí encerrada durante veinte días exactos. Ah, y hace como dos días que no tengo nada para comer. Me vuelvo a fijar en la alacena y solo veo unas migas de pan con una botella de agua al lado. Marca Villavicencio. ¿Podés creer? Justo la que tomo siempre, como si estuviera en mi casa. Pero no es ahí, estoy segura. Bueno, la cuestión es que me duele el estómago de tanta hambre tengo. Y estoy asustada. No sé muy bien de qué o quién, pero tengo mucho miedo. Me aterra incluso mirar por la ventana. De repente, oigo un sonido como de pasos, y algo de metal que tintinea. Primero pienso en esconderme, pero después me quedo congelada, como si el tiempo se detuviera. Y ahí, mientras estoy acurrucada temblando, la puerta se abre. Y eso es todo, me despierto. Nunca le veo la cara. Vos, que sos psicólogo, ¿qué pensás que significa? A mí me está volviendo loca. ¡Todas las noches lo mismo!




#microrrelato #microcuentos


0 vistas

MAPA DEL SITIO

Suscríbete al boletín

  • Facebook
  • YouTube